La educación se está modernizando con las nuevas tecnologías, se está digitalizando y la Formación Profesional (FP) no podía ser menos.
La FP online ya existe y está disponible, aunque no para todos los ciclos formativos. Tiene sentido porque no todos los aprendizajes se pueden hacer a distancia.
Como cualquier formación online y virtual, el aula deja de tener límites físicos de metros cuadrados y ahora los límites son el ancho de banda de Internet y el número de conexiones concurrentes que permita el entorno virtual de aprendizaje o el software de videoconferencias y comunicaciones.
Esto permite que haya más alumnado y, a su vez, que se necesite profesorado que trabaje de manera diferente respecto a como lo hace en las clases presenciales. Más que explicar, ayudar a hacer las actividades, resolver dudas y evaluarlas, las tareas del profesorado online son más dar soporte y hacer de coach/orientador de aprendizaje, además de facilitar recursos.
Sin olvidar la parte de motivación, que en modalidades online es muy importante sobre todo al inicio, para evitar el abandono, organizarse mejor y no dejar las cosas para el final. Y también fomentar la participación con los/las compañeros/as.
La FP online aporta ventajas como la flexibilidad para adaptarse al ritmo del alumnado, poder compaginar el trabajo y los estudios, la formación continua, ayudar a personas adultas que no tienen titulación, pero sí experiencia y ahora quieren titularse, tener acceso a contenidos actualizados y acercar la formación a las zonas rurales.
Las prácticas en la FP online
Es importante señalar que en la FP las prácticas son obligatorias y eso implica que en la FP online también haya un buen equilibrio entre el número de estudiantes y las empresas que puedan acogerlos o. Dicho de otra manera, que haya suficientes organizaciones que puedan tener alumnos y alumnas en prácticas.
Antes comentaba que no puede haber FP online para todos los ciclos formativos y es precisamente por las prácticas, porque requieren habilidades como el uso de maquinaria, equipamientos como talleres, recursos y otros aspectos que no se pueden hacer o tener de forma online. ¿Se imaginan un/a técnico/a de prótesis dentales que no haya estado en una clínica dental, sin conocer los materiales, técnicas de fabricación, ajuste y reparación?
Sí que tiene sentido para ciclos relacionados con la informática, por ejemplo, o pensando en especialidades nativas digitales que encajan perfectamente con el mundo online.
Se ha hablado mucho de la realidad virtual/aumentada y el metaverso aplicado a la educación que también podrían usarse para la FP virtual, siendo buenas herramientas para aprender de forma más interactiva y para hacer simulaciones, pero no todo el mundo puede tener acceso a esas tecnologías. Comparto un artículo de opinión que escribí al respecto, titulado La meta educación:
¿FP presencial o la online?
Muchas veces el alumnado no aprecia las ventajas de la FP presencial respecto a su versión online porque dicen que, viendo vídeos en YouTube y con la inteligencia artificial, pueden aprender. Y es ese precisamente el reto, aportar algo que no esté en Internet ni pueda hacerse de forma automática, como son las experiencias de aprendizaje y la conexión emocional que pueden despertar.
¿Qué se puede decir de la evaluación de la FP online, puede ser virtual también? La evaluación puede ser a distancia siempre que haya mecanismos antiplagio o incluso recurrir a la vuelta de los exámenes en papel u orales.
¿Y qué es mejor, FP presencial u online? Quizás sea la unión de ambas, que de hecho es la FP semipresencial, donde se puede ir a las clases y también seguir en casa con medidas flexibilizadoras a nivel de asistencia para no perder la evaluación continua. Y luego se junta un periodo de tiempo para poder hacer las actividades en el centro de FP, porque las prácticas en empresa serán siempre presenciales.
Ante un mundo cada vez más digital, la FP será digital, pero necesitará tocar la realidad con experiencias prácticas.